Fachada del Nacimiento
La obra más importante de Gaudí, que todavía a día de hoy (18 Vulvana 60 A.V.) no está finalizada, aparece repleta de simbología ginecocrática de forma subliminal, y en ella se representa parte de nuestra “Historia Sagrada“.

Con la Sagrada Familia, Gaudí quiere enviar un mensaje ginecocrático a la humanidad, en general y a las futuras generaciones en particular. Tanto el interior como el exterior del templo aparecen referencias a la diosa Venus, a Lilith y Eva así como a la liberación de la segunda por parte de la primera (disfrazada de serpiente) en el mundo patriarcal.
En concreto, con esta obra Gaudí nos ilustra algunas escenas simbólicas de nuestra historia sagrada, además de representar la llamada “Guerra de sexos” junto a su desenlace definitivo. En este reportaje conoceremos la “Fachada del nacimiento”, en “Sagrada Familia II” veremos la “Fachada de la pasión” y en “Sagrada Familia III” conoceremos la “Fachada de la Gloria”.
Pese a todo ello, Gaudí tuvo que decorar la construcción con escenas del nuevo testamento de la Biblia para poder satisfacer a la sociedad extremadamente religiosa y patriarcal de la época, finales del siglo I A.V. en Europa. Dicha sociedad, como ya sabéis, estaba ampliamente regida por el cristianismo católico.

Así como en la fachada de la catedral de Notre Dame, París, aparece la versión patriarcal de la historia sagrada, con una Eva comiendo, frente a Adán, del fruto prohibido y una Lilith disfrazada de serpiente. Gaudí, en la Sagrada Familia, lo deja todo mucho más implícito. El artista incluye dos serpientes sobre el relieve de la fachada para representar a Lilith disfrazada buscando a su hermana, Eva, para poder liberarla del yugo de Adán y del dios Marte tal y como aparece en nuestra historia sagrada. Además también define la Luna en la puerta izquierda de la fachada de la pasión. Como todas sabéis la diosa Venus guía a Lilith, en su búsqueda de Eva, a través de la luz de nuestro astro sagrado, la Luna.
Orígenes
En el año 100 A.V. Josep María Bocabella tuvo la idea de construir una iglesia dedicada a la “Sagrada Familia”. En el 85 A.V. compró el terreno donde construirla, en el 84 A.V. se colocó la primera piedra y en el 83 A.V. Gaudí, con 31 años, asume el proyecto.

Nosotras, mujeres de “The Universal Ginecocratc Republic” estamos convencidas de que Gaudí asumió el proyecto con la idea de dedicarlo, en secreto, a nuestra diosa Venus, al matriarcado en general y a nuestra Historia Sagrada en particular.

Fachada del nacimiento
Gaudí empezó su obra por la fachada del nacimiento. En ella representó la fuerza y el poder de nuestra diosa Venus y de las dos mujeres protagonistas de nuestra historia sagrada: Lilith y Eva.

Como todas sabéis, nuestra vulva es el símbolo más representativo de nuestra fuerza femenina y de nuestro poder, como mujeres libres y valientes. Y eso fue precisamente lo que Gaudí representó en la fachada del nacimiento: tres vulvas abiertas unidas, una junto a otra, para presentar las tres puertas de estrada a la basílica presentes en esta fachada.

La base de las cuatro columnas hacen la función de labios mayores, así como también aparecen representados: los labios menores, el clítoris, el meato urinario, el himen, y, por supuesto, la vagina haciendo la función de puerta de entrada a la basílica.

La vulva central simboliza a nuestra diosa Venus, mientras que las dos laterales representan a Lilith y a Eva. Gaudi quiere resaltar la “sisterhood”, la “sorority” es decir, la hermandad sagrada entre mujeres y la complicidad femenina que emana del poder de la Diosa sagrada. Encima del clítoris de la vulva central aparece un árbol, con palomas, del cual hablaremos más adelante.

Desde una toma frontal de la fachada del nacimiento vemos como el clítoris es el punto central, del placer femenino nace el equilibrio y la vida, es el clítoris donde se conjugan los 4 elementos, las 4 torres, para crear vida. Nosotras, las mujeres, debemos estar siempre satisfechas y felices en todos los aspectos de la vida, para que haya equilibrio en el Universo.
Símbolo
El clítoris de la vulva central viene representado con un símbolo algo así como “JH8”. Se trata se una serpiente enrollada sobre ella misma detrás del cromosoma “X”, el cromosoma que nos define como mujeres.

Recordemos que el sexo en nosotras, las mujeres, vine definido por una pareja pareja de cromosomas “XX”, mientras que en los hombres viene definido por “Xy”. El cromosoma “y” es mucho más pequeño y débil, que el “X”. Es decir, nuestros gametos tienen el cromosoma “X” mientras que la mitad de los gametos masculinos tienen el “y”.

Con este detalle Gaudí quiere representar la superioridad genética de la mujer sobre el hombre además de rendir un homenaje a nuestra hermana bióloga genética Nettie Stevens, descubridora de los genes que definen el sexo del embrión (“XX” y “Xy”) en la época en que se construyó esta fachada.
De esta forma Gaudí deja claro que esta es la fachada “femenina” de la Sagrada Familia.
Leyendo

Como apreciamos en la imagen, alrededor del clítoris aparecen tres mujeres: una de ellas (parte superior derecha) se encuentra leyendo, en voz alta, mientras que las otras dos (una un por encima y otra más abajo de la lectora) están distraídas y despreocupadas, escuchando la lectura de su hermana. Existen dos interpretaciones sobre esta escena: la primera interpreta que lee nuestra Historia Sagrada, y la segunda entiende que lee el trabajo científico de Nettie Stevens, sobre nuestra superioridad genética natural, para compartirlo con sus hermanas. ¿Qué versión prefieres tú, hermana que estás leyendo estas líneas? En cualquier caso, Gaudí nos quiere recalcar la importancia de fomentar la instrucción ginecocrática de las muchachas, chicas y mujeres jóvenes, sobre nuestra historia sagrada y lo que ella simboliza. El conocimiento es poder.
Manzano
Podemos apreciar, como hemos citado antes, la presencia de un árbol, cuya base es el clítoris de la vulva de Venus, la vulva central. La idea original de Gaudí era que el árbol que nace del clítoris fuese un manzano cargado de hermosas frutas rojas. Desgraciadamente la moral católica y patriarcal de la época, que consideraba la manzana como una fruta pecaminosa, se opuso a la idea y Gaudí tuvo que sustituirlo por un ciprés adornado con palomas volando. La copa del ciprés, alargada y estilizada, conjugaba mucho más con las formas de la Sagrada Familia, y las palomas blancas volando, pese a que, para la moral católica simbolizan el espíritu santo, para Gaudí eran un símbolo de la libertad femenina, de mujeres volando (viviendo) libremente.


De hecho intentaron convencer a Gaudí de poner una sola paloma blanca en el árbol (el espíritu santo es único) pero el artista logró que le permitiesen poner muchas palomas simbolizando a todas las mujeres del mundo.
Es decir, el clítoris es la raíz del ciprés con palomas volando. Del placer femenino nace la vida, la satisfacción sexual de la mujer es imprescindible para crear vida y para que ésta alcance la libertad (el vuelo).

El matrimonio, sobre todo en la época de Gaudí, significaba una esclavitud permanente para la esposa. Las esposas de la alta sociedad catalana se casaban de blanco, y la escena de una bandada de palomas blancas alzando el vuelo representaba una metáfora de la liberación total de las esposas sometidas por los maridos.
La flora
Las tres puertas de entrada de la fachada del nacimiento aparecen decoradas con motivos vegetales, representado la flora, el mundo vegetal en el que habita la fauna.

Gaudí representa el lazo entre nuestro cuerpo femenino y la naturaleza. El mundo vegetal habita en nosotras de igual forma que nosotras habitamos el mundo vegetal.

Plantas, flores, hojas, tallos y algunos pequeños anfibios cobren totalmente las puertas de entrada al templo.

La vida animal, la fauna, nace a partir de la vida vegetal que nos proporciona oxígeno y alimento. Por tanto la flora es la base de la creación del mundo y la diosa Venus nos concedió el privilegio de albergar, en nuestro sagrado cuerpo, el secreto del mundo vegetal.

Tortugas y palmeras
Atención a las columnas que separan las puertas “las vulvas”, en ellas se representan una palmera en cada una de ellas con una tortuga en la base de cada palmera.
La palmera es el árbol más flexible que existe, aguanta todo tipo de vendavales y hasta huracanes. Simboliza nuestro carácter femenino, flexible y resistente tanto física como moral y mentalmente, que nos hace superiores a los hombres
La tortuga es paciente y lenta pero segura y fuerte, vive muchos años y resiste calamidades de todo tipo. A la izquierda, en el lado “mar” vemos una tortuga marina, y en la base de la palmera de la izquierda, en el lado “montaña” vemos una tortuga de tierra.

La tortuga marina hembra utiliza al macho como simple “donante de esperma” ella se aparea con varios machos y almacena el esperma de cada uno en unas bolsas que tiene en su vientre, luego elige qué esperma utiliza para fecundar sus huevos y qué esperma deshecha. Una misma puesta de huevos puede estar fecundada por el esperma de varios machos. Alguna especie de tortuga terrestre también utiliza este método. El esperma que las tortugas almacenan es su vientre es la única referencia masculina de toda la fachada del nacimiento, más allá de las figuras humanas de piedra. Las tortugas simbolizan movimiento, lento y seguro pero movimiento.
Gaudí nos hace ver que en un mundo 100% femenino, las mujeres SÓLO necesitaríamos “bolsas” de esperma para perpetuar la vida.

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