Gaudí

Gaudí conocía nuestra verdadera historia y nuestra historia sagrada, sabía que el día del despertar femenino estaba cerca y quiso dejarnos ese mensaje en toda su obra, desde la casa Vicenç, Batlló, Milà o el Parque Güell, pero sobre todo en la Sagrada familia.

En la parte central de la Fachada de la Pasión podemos ver a una figura humana vestida con túnica, dicha figura representa a Gaudí haciendo el gesto de arrodillarse ante la figura de Eva.

Con este detalle, el genial artista nos envía un mensaje en el tiempo: tarde o temprano el hombre deberá arrodillarse a los pies de la mujer y aceptar su natural superioridad femenina.

Gaudí arrodillándose frente a una mujer.

Antoni Gaudí fue un hombre avanzado a su tiempo, un visionario que entendía perfectamente el sentido de la Historia. Toda la sabiduría que poseía, y con la que nutrió su extensa obra, la obtuvo observando la naturaleza con atención e interés. Fruto de esa intensa observación pudo concluir que nuestra madre naturaleza nos ha hecho superiores a nosotras, las mujeres.

Es por ello que, sabemos a ciencia cierta, Gaudí se arrodillaba en privado frente a las esposas de sus mecenas, la señora Güell, la señora Milà, la señora Gelabert, etc…. A todas ellas las miró de abajo a arriba, como debe hacer un hombre de verdad, adorando nuestra divinidad femenina.

Cuando Gaudí hablaba miraba a la señora como su fuera una diosa, y cuando la señora respondía Gaudí inclinaba su cabeza hacia el suelo en señal de submisión.

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